¿Cómo eliminar el dolor?

En traumatología y fisioterapia, existen dos formas de hacer terapia para eliminar el dolor. 

Terapia convencional

Mejorando el estado de los tejidos

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Provocar la regeneración de los tejidos

El PRP es un tratamiento de última generación, biológico y autólogo, que parte del centrifugado de la sangre venosa. Se separan las plaquetas del resto de los componentes sanguíneos y, al ser activadas, liberan los factores de crecimiento, que tienen un poder regenerativo a nivel óseo, muscular y tendinoso.


La proloterapia es una técnica poco conocida, utilizada desde hace más de 50 años por médicos alópatas y osteópatas. Consiste en inyectar en la zona lesionada una sustancia irritante que destruye el tejido dañado y provoca una inflamación aguda, de esta manera el metabolismo de la célula se activa y reinicia la fase de curación, es decir se inicia un proceso proliferativo de células nuevas.


Pese a su desarrollo hace más de medio siglo, la proloterapia es una terapia aún poco conocida por la población general y por los especialistas, poco familiarizados con su eficacia y seguridad. Desarrollada en Chicago, en la década de los 50’s por el Dr. Hackett, fue posteriormente seguida por el Dr. Hemwall en los 70`s y el Dr. Hauser en los 90’.


Consiste en inyectar en la zona lesionada una sustancia irritante. La solución estándar es la mezcla de Dextrosa, lidocaína, y solución salina al 0.9% para lograr diluciones del 10% al 50% que en todo momento se decidirán tras la valoración clínica de cada paciente. En ocasiones se pueden agregar otras sustancias, sales o vitaminas.


La dextrosa está aprobada por la FDA (Food and Drug Administration) como una sustancia regeneradora de elementos que contengan colágeno desde el año 2009. Actúa fortaleciendo o regenerando estructuras dañadas mediante la proliferación de células, reduciendo o eliminando el dolor, mejorando el movimiento y la función. En estudios científicos se ha demostrado también que podría producir regeneración del cartílago, meniscos y discos intervertebrales.


La Proloterapia estimula a nuestro sistema inmunológico para que alivie la zona dañada.


 

¿Qué patologías pueden tratarse?

  • Condropatías, osteocondritis y artrosis.
  • Lesiones ligamentosas: esguinces agudos y crónicos.
  • Lesiones tendinosas y musculares: roturas, tendinitis, tendinosis, calcificaciones intratendinosas.
  • Retardo en la consolidación de fracturas óseas o necrosis óseas.
  • Fascitis plantar.
  • Entesopatías, bursitis, rodilla de saltador, trocanteritis.
  • Roturas musculares agudas o crónicas  (Fibrosis y Adherencias).
  • Hematomas encapsulados.
  • Quistes sinoviales.